Del latín sustentum, derivado del verbo sustentāre: sostener, basar o apoyar.
Lo que está por debajo sirve de apoyo, base o fuerza para sostener algo.
Con el tiempo pasó a significar también el alimento o los medios necesarios para mantener la vida.
Quiero indagar y refinar más este concepto que sostengo y he sostenido tanto tiempo.
Me doy cuenta que, al igual que cuando “decidi” crear una marca de ropa “sin género”, y eso no solo limitaba el encuentro de las telas, los generos adecuados para la misma creacion, sino que tambien me habla de una idea incuestionada en cuanto a creerme que la indiferenciacion, la no distincion, es una solucion.
-Cuestión que gracias a escuchar qué estaba “sosteniendo” en y con eso, me muestra, como muchas veces, cuan confundido tengo eso que digo que deseo-
Algo parecido está pasando en cuanto al sustento y lo sustentable.
Una fuerte sensación de querer cuidar los recursos, cuasi desesperarme por ver las cantidades de desperdicios que día a día generamos, y mucho más aún lo que a nivel industrial y de negocios eso se amplifica.
Toneladas de basura “producto” de la “producción” que ni se considera como un alto costo de la misma.
Además, cuando esa basura es derivada del petróleo, es mucho más nociva en cuanto a impacto. Es casi imposible pensar en la opción de eliminarlos al 100% de nuestro entorno, ya que no solo se encuentran en la indumentaria sino en cada paquete, envoltorio, botella o cualquier cosa que compremos o consumamos.
Esta “lucha” sostenida me está agotando, pero no tanto lo digo como “víctima” de la imposición del mercado y la cadena productiva, sino como responsable en cuanto a que estoy pretendiendo cortar los mechones de pelo de Medusa, y no su cabeza.
Dar los pasos hacia detectar que la cuestión que más nos contamina, ensucia y perjudica, está en niveles mucho más sutiles y profundos no es tarea fácil tampoco.
Principalmente porque me “enfrenta” vez a vez a reconocerme generadora constante de esa contaminación. El torbellino de pensamientos e información alborotada e hiper cargada de emociones que no son discriminadas, son una constante contaminación más sutil que luego se manifiesta en lo que vemos en lo real, creando desde esos campos lo que nuestra tierra nos muestra con más contundencia.
Decir que por reconocerlo yo ya lo manejo y lo resuelvo desde lo sutil sería una estafa.
Considerar que cada vez más me entreno para eso, si es a valorar y poner en valor.
La mejor vía que encuentro para hacerlo es hablarlo.
El tema es que en eso que hablo también hay polución, y si no me encargo de refinarlo constante y continuamente, esa energía que se produce con la misma lógica de la refinación de combustible fósil, sigue contaminando.
¿Cual es la lógica de la energía renovable/sustentable?
Aprovechar recursos naturales inagotables que la naturaleza repone de forma continua a velocidad mucho mayor de la que los consumimos.
Usar los recursos actuales sin gastar nuestro futuro.
Producir y consumir energía sin que se agote la fuente.
Estas definiciones estan siempre relacionadas a fuentes de energia que vienen de afuera, como el agua, el sol, el viento. Pero, si pensamos en algo más interno, que sea naturalmente inagotable en nosotros? Ya la pregunta trae la respuesta: Los pensamientos y las ideas.
El tema es, cual seria el catalizador de ese recurso tan disponible para transformarlo en energía y hacerla renovable? ¿La puedo medir y usar? ¿Quién la usa cuando yo no la uso y la genero? ¿La estoy aprovechando?
¿Cuántas ideas me encargo de poner en palabras para luego conectar con el entusiasmo en eso que escucho para poner manos a la obra?
¿Cualquier idea me trae energía?
Cada vez conozco más cuales son las más potentes y las que traen esa posibilidad de renovación.
Que hermosa sensación la de conectar con ese circuito refinado y alineado, como motor que crea y expande…
¿Qué me lo impide? La duda, muchísimo.
Una especie de desconfianza en desde donde estoy pensando eso que digo y me emociona, porque muchas veces lo que hice no resultó como quería e hizo daño.
El tema es que si no lo hago, si me paralizo en nombre de esa duda, se acumula la energía y emerge por el lugar menos pensado y muchas veces, menos deseado.
¿Pero si avanzo y me equivoco? ya si pienso que el avanzar está pegado a equivocarme y eso lo entiendo como problema es claro que así lo será.
Por eso, el encontrar el sustento, va mucho más allá de lo ecológico y, a la vez, hace a ello. Es clave para avanzar con el deseo de mejorar vez a vez, usando lo que surja como equívoco o error como canal a través del cual pasar para esa mejoría, dando cada vez más sustento a lo que hago, impregnando cada vez más mi Estilo con mi recorrido y a mi recorrido de mi Estilo.
Gracias por acompañarme en este proceso, en este camino, donde lo que me traen también hace al abono que refinar para que nutra lo mío y yo nutrir lo suyo.
