Prefiero en esta oportunidad enfocarme en la palabra que muchas veces surge automáticamente al pensar una conexión entre estos dos conceptos: VERSUS.
Luego, en otras entradas profundizaremos en cada uno de ellos, pero me pareció interesante interrogarnos primero por ese punto de "unión" que muchas veces aparece al pensar la relación entre B y V, entre Belleza y Vejez.
Como ya está postulando como casi un sello de estas propuestas, avancemos con algunas definiciones etimológicas y sus orígenes para que luego las pensemos juntos para encontrarle el valor que literalmente aporte a nuestra vida.
VERSUS: Esta preposición, que en latin significaba "hacia", adquirió en el lenguaje jurídico inglés, ya en el siglo XV, el valor de "contra" con el que se lo usa actualmente.
Proviene del latin vertere (volver, girar): "orientado hacia", "en dirección a"
Me llama mucho la atención que se le haya prácticamente invertido el significado!
a vos?
A la vez entiendo que esto nos trae una puerta preciosa de transformación.
Como ya les dije, luego abordaremos cada uno de los conceptos, pero si de entrada ya tocamos la significación de esa conexión, creo que podemos obtener oro.
Hay una fuerza muy grave - literal, jajaj la gravedad! - que en nuestra mente pulsiona a que es muy grave que el cuerpo envejezca, esa misma fuerza que es la que empuja todo para abajo, y nuestra piel, rasgos y músculos no se exceptúan de esa fuerza. Pero si consideramos que ésta es continua (no es que aumenta con el paso del tiempo), ¿qué es lo que hace que sea cada vez más grave?
Yo pienso que la idea del "versus" en su versión actual tiene mucho que ver, y como esa, muchas otras ideas que empiezan a cobrar gravedad sin que seamos siquiera conscientes al respecto de que somos nosotros quienes se la estamos dando, cargandolas de peso, acumulandolas, haciendonos creer y sentir además que nos pertenecen y pertenecemos a ellas.
Si llevamos la atención al significado original del versus, ni siquiera el orden de los factores alteraría mucho el resultado. La vejez orientada hacia la belleza, la belleza en dirección a la vejez, nos presenta opciones que no son fáciles de asimilar si no ponemos enfoque en darle vida y peso gravitatorio a esa posibilidad.
Hoy el marketing está haciendo uso de esto como recurso, - a mi parecer en una especie de "compensación" por haber bombardeado con juventud -, pero para mi estas acciones no están pensadas para que de verdad liguemos a la belleza con el paso del tiempo si solo queda en una cuestión de imagen.
¿Qué une, para vos, a la belleza con la madurez?
¿Qué nos moviliza la palabra "viejo"?
Porque nos genera tanta resistencia pensar el paso del tiempo como algo bello?
¿Será que nos exige lograrlo? Que no es algo "dado" sino que nos tenemos que encargar cada quien de que así sea?
Y como todo lo que desarrollamos y profundizamos en nuestros encuentros, está cada vez más claro que esas conquistas son de adentro hacia afuera, que si pretendemos que esa belleza sea solo en la cáscara, en la imagen, por más que invirtamos una fortuna al respecto, no va a perdurar, ni tendrá la fuerza compensatoria a la gravedad automática, porque si no nace del centro, de la alineación que encuentra ese eje de coherencia que traspasa la coraza e ilumina, no será sostenible ni tendrá el sustento en el cual apoyar nuestro disfrute de hacer de cada año que transcurre en nuestra vida, uno mejor que el anterior, y por lo tanto, cada vez más bello.
Abrazo de oro
Mara CF
